miércoles, 4 de junio de 2008

LA ESCRIBIDORA por Lola Bertrand


Lleva largos minutos mirando la pantalla en blanco y piensa.-Ahora ya no se estila el papel en blanco y el bolígrafo, ni lamáquina de escribir, ni la libreta. Estamos en el siglo XXI, ahora el pensamiento se enfrenta a una pantalla en blanco, a una caja quecontiene todos nuestros afanes, secretos, sentimientos y recuerdos. Le da algo de miedo pesar que un simple "virus informático" le puede asesinar ¡tantas cosas! y puede convertirse en un agujero negro quelo fagocita todo: las largas horas de locura, amor, soledad y rabia.Los incontables minutos cabalgando en alas del deseo y la imaginación.La "escribidora" observa pensativa la pantalla, y su mente se desboca…-¿Qué araña maligna tejió los hilos que ahora le conectan al mundo?¿Qué veneno emponzoñó su mente?Alguien hechizó su vida, en especial, sus noches, hasta hacerlasentir: brazos que no abrazan, voces que mienten, ojos que no ven, ybocas que jamás tendrán sabor.Lleva, la "escribidora", muchos minutos más escuchando la música quele regala "este nuevo juguete de plástico y cristal", que es capazde almacenar miles y miles de canciones de "antes, mañana y siempre". Montones de boleros, mejicanadas, tangos, clásicos, nueva era, étnica.Realmente la música es de las pocas cosas que le acompañan y le inspiran.¡Hay tantos matices, tantas palabras y notas compartidas!Ahora, el cantor desgrana estas palabras:"Ausencia quiere decir olvido"o…Una guitarra puntea secretos íntimos diciendo:"no dejes que yo me vaya…"La "escribidora" sabe perfectamente los sentimientos que leproducen, estas notas, estas palabras, pero…, se pregunta:- ¿Alguien más es capaz de comprender, de sentir, lo que yosiento?- NO.- ¿No?- NoY entonces se desnuda, y escribe cosas que, en el fondo, todos creencomprender, pero nadie comprende…Y llora, no sabe por qué, pero llora metafóricos sueños, los alinea, los reestructura, y, con un desalmado "Word", moldea sus sentimientos como si fueran versos.Parece tan fácil hacer "clic", tan fácil, tan deshumanizadamente fácil.
Lola Bertrand